Tu auténtico yo

Creo que todo el mundo necesita ser alguien.

Esa mujer jubilada cuyo nietos la ven como una anciana, que habla mucho y dice poco. Todo cambia los domingos por la mañana, cuando asiste a esas clases de apoyo. Pero no como paciente, sino como mentora. Allí todos la escuchan, Sigue leyendo

Anuncios

La primera de muchas

Es una guerra que, si bien nunca debió de haber tenido lugar, lamentablemente ya está escrita en el tiempo. Comenzó hace mucho, no sé cuándo exactamente ni cuál fue el detonante. Quizás ni siquiera hubo una sola razón desencadenante de todo cuanto sucedió después, sino más bien como ocurre en toda guerra Sigue leyendo

¿Cómo expresarlo?

Ya no sé si se trata de una actitud egoísta o si realmente hay algo de razón. Últimamente predomina mucho la duda (por cierto, qué palabra tan relativa, “últimamente”, ¿serán días, semanas o meses?) y por tanto se hace difícil encontrar la claridad en un contexto tan pantanoso donde cada detalle tiene tantas maneras de contemplarse que apenas hay verdad sobre el mismo que sobresalga. ¿Será que Sigue leyendo

El olvido de una idea

Todo comienza con un simple pensamiento en el basto caos de imaginación, tan solo eso, una idea fugaz que apenas recibe atención y pasa desapercibida para caer más tarde en el olvido junto a tantas otras fantasías fruto de mi cabeza. Queda abandonada y sin fuerzas para prevalecer.

Sin embargo, cierto día, llega Sigue leyendo

Cuida tus palabras

Despacio, ¡no tan rápido! Cuidado no vayas a decir… lo primero que se te pase por la cabeza. ¿Lo ves? Lo has vuelto a hacer. Si me escucharas no tendrías estos problemas y dejarías de decir cosas que no piensas. Te lo he dicho mil veces, siento ser la voz de la razón, pero tienes que hacerme caso. Vamos allá otra vez: lo primero de todo, cállate. Así, muy bien, mucho mejor. Ahora que no estás molestando con todas esas palabras vacías, si te das cuenta, podrás oír lo que piensas. ¿Lo tienes? Perfecto, pero aún no hemos acabado, ahora tienes que… no, ¡no! Sigue leyendo

Muchos años más

Él y ella se acaban de conocer. No importa cómo ni dónde, sus caminos se han cruzado por primera pero no última vez. Él la acompaña a casa y la despedida se extiende por muchas horas: resulta que el tiempo hace rato ya que dejó de importar. Ella pasa a buscarle a su casa: hacía mucho que no se veían, cuando por aquel entonces “mucho” apenas se medía en minutos. Sigue leyendo