Jugar o no jugar

Una madre y sus dos hijos de unos siete u ocho años esperan en el médico. Uno de los niños, llevado por la curiosidad y pasión por jugar y divertirse que caracterizan su edad, corretea por la plaza en la que se encuentra el consultorio, imaginando mil historias en las que luchar contra todo tipo de monstruos. Su hermano por el contrario, permanece al lado de su madre y encuentra en su móvil toda la diversión que necesita con un juego que le entretiene.
Llegamos al momento cumbre de la situación. Sigue leyendo

Mismo escenario, distintos resultados

Se plantea una coincidencia de fechas entre un examen y un evento importante. Nuestro protagonista, el Alumno, ha de hablar con el Profesor para encontrar una solución a su problema. Se reúnen en el despacho del Profesor, sin embargo éste no tiene el tiempo ni las ganas de preparar un examen alternativo para una sola persona e igualmente tampoco piensa adelantarle la fecha del mismo pues podría avanzar a sus compañeros qué respuestas han de estudiarse.

¿Las soluciones del Profesor? Sigue leyendo

¿Cómo expresarlo?

Ya no sé si se trata de una actitud egoísta o si realmente hay algo de razón. Últimamente predomina mucho la duda (por cierto, qué palabra tan relativa, “últimamente”, ¿serán días, semanas o meses?) y por tanto se hace difícil encontrar la claridad en un contexto tan pantanoso donde cada detalle tiene tantas maneras de contemplarse que apenas hay verdad sobre el mismo que sobresalga. ¿Será que Sigue leyendo

El olvido de una idea

Todo comienza con un simple pensamiento en el basto caos de imaginación, tan solo eso, una idea fugaz que apenas recibe atención y pasa desapercibida para caer más tarde en el olvido junto a tantas otras fantasías fruto de mi cabeza. Queda abandonada y sin fuerzas para prevalecer.

Sin embargo, cierto día, llega Sigue leyendo

Cuida tus palabras

Despacio, ¡no tan rápido! Cuidado no vayas a decir… lo primero que se te pase por la cabeza. ¿Lo ves? Lo has vuelto a hacer. Si me escucharas no tendrías estos problemas y dejarías de decir cosas que no piensas. Te lo he dicho mil veces, siento ser la voz de la razón, pero tienes que hacerme caso. Vamos allá otra vez: lo primero de todo, cállate. Así, muy bien, mucho mejor. Ahora que no estás molestando con todas esas palabras vacías, si te das cuenta, podrás oír lo que piensas. ¿Lo tienes? Perfecto, pero aún no hemos acabado, ahora tienes que… no, ¡no! Sigue leyendo

Un mundo de soñadores

¿Será verdad?

Recientemente me han contado que los soñadores estamos condenados a la desilusión inherente de nuestra propia naturaleza. Esto es así porque en vez de vivir en un mundo real donde los hechos son verdades irrefutables y donde las cosas son como son y no como nos gustaría que fueran, vivimos en nuestro propio universo donde todo es posible y las alternativas son abundantes. Creemos que siempre es posible hacer grandes cambios, que los sentimientos están por encima de la objetividad o incluso Sigue leyendo