Jugar o no jugar

Una madre y sus dos hijos de unos siete u ocho años esperan en el médico. Uno de los niños, llevado por la curiosidad y pasión por jugar y divertirse que caracterizan su edad, corretea por la plaza en la que se encuentra el consultorio, imaginando mil historias en las que luchar contra todo tipo de monstruos. Su hermano por el contrario, permanece al lado de su madre y encuentra en su móvil toda la diversión que necesita con un juego que le entretiene.
Llegamos al momento cumbre de la situación. Sigue leyendo

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Una pequeña sonrisa

Supongo que todo cambia y el mejor reflejo de ello lo encuentro entre alumnos, sin ir más lejos.

Durante varios años les he transmitido las mismas enseñanzas día tras día y siempre bajo una serie de patrones invariables en el tiempo: exámenes, reuniones o notas altas y bajas entre los que siempre cabe destacar tanto por encima como por debajo algunos casos especiales y peculiares. Con el tiempo, aprendes a Sigue leyendo