¿Cómo expresarlo?

Ya no sé si se trata de una actitud egoísta o si realmente hay algo de razón. Últimamente predomina mucho la duda (por cierto, qué palabra tan relativa, “últimamente”, ¿serán días, semanas o meses?) y por tanto se hace difícil encontrar la claridad en un contexto tan pantanoso donde cada detalle tiene tantas maneras de contemplarse que apenas hay verdad sobre el mismo que sobresalga. ¿Será que Sigue leyendo

Cuida tus palabras

Despacio, ¡no tan rápido! Cuidado no vayas a decir… lo primero que se te pase por la cabeza. ¿Lo ves? Lo has vuelto a hacer. Si me escucharas no tendrías estos problemas y dejarías de decir cosas que no piensas. Te lo he dicho mil veces, siento ser la voz de la razón, pero tienes que hacerme caso. Vamos allá otra vez: lo primero de todo, cállate. Así, muy bien, mucho mejor. Ahora que no estás molestando con todas esas palabras vacías, si te das cuenta, podrás oír lo que piensas. ¿Lo tienes? Perfecto, pero aún no hemos acabado, ahora tienes que… no, ¡no! Sigue leyendo

Un poblado de emociones

Sin más preámbulos por mi parte, me gustaría compartir con ustedes, lectores, una redacción de un alumno mío un tanto peculiar.

“¡Vete ya de mis pensamientos! Que llevas ya un tiempo rondando por aquí y tus visitas son cada vez más frecuentes y con más sonrisas de por medio.

Podría decirse que me he acostumbrado a Sigue leyendo

La redacción

El jueves en clase, justo después de comerme mi rutinario bocadillo de boquerones en vinagre, mandé como deberes obligatorios (bajo pena de castigo a mis alumnos) una redacción sobre su fin de semana. Lo más importante de la redacción era, oficialmente, expresar sus sentimientos de la manera más honrada posible, para ayudarles así a mejorar su capacidad de expresión. De manera extraoficial, y para serles franco, se la mandé para cotillear un poco en sus “apasionantes” vidas adolescentes. Sigue leyendo